Pablo

máscaraYo estoy. Yo soy. Yo voy y me quedo. Cada paso muero y sigo y vuelvo y muero. Sonriendo. ¿cuantos caminos y cuantos yos han visto mis propios espejos, ustedes, mis yos, mis cielos? Hoy hago teatro y hago de padre y hago de esposo y juego y bailo y río y peleo y lloro y desespero y me tranquilizo, me fumo un cigarrillo y a la noche vuelvo y muero. Ay vida! eterno juego de mascaras. Ay sueño! despierto no veo lo que con los ojos cerrados se me muestra eterno…

En fin. Hoy me he despertado más allá del medio día. Yo me leí Las mujeres que corren con los lobos y ese regalo que alguien te había hecho y que alguien se lo hizo a ese alguien y así hasta Dios me ha regalado el teatro. Ya llevo dos semanas de clase. El libro me dió fuerzas y decisión, me ayudó a ver lo que mi alma gritaba, y ahí estoy con mi lobito creciendo, un momento de luz en el camino… la noche del espíritu siempre llega después de un hermoso atardecer y otra vez a soñar, a pedirle a las estrellas y a bailar con Dyonisios el baile de máscaras. Perezoso me puse a leer el Lobo Estepario de don Herman Hesse. Me gustaría que lo leyeras, al menos una vez en la vida… es mi regalito, regalo de un regalo de un regalo. Jajajaja, no somos nada más que polvo y tonto aquel que se cree más. Esa es nuestra dicha y nuestro sino, que pertenecemos al todo y por eso nos aferramos con las manos, los ojos, y el amor, sobretodo el amor. Y cuando ya no nos aferramos porque sabemos (y tu y yo sabemos) pues se convierte todo en un juego, el teatro mágico de la vida. Y entonces es cuando una casa, una nueva casa, tu casa, (¿¿¿¿¿o tu eres la que ahora perteneces a la casa nueva?????) se ilumina, un nuevo escenario, hay que quitarse los zapatos antes de entrar, ponerse ropa cómoda y calentar.

Voy a cerrar, pero antes a responderte tus preguntas, hasta donde se me ocurre.

nada se puede mantener todo cambia… todo. Pero recuerda que solo hay un destino, la probabilidad es una ilusión así de grande. Makhtub! todo está escrito desde el principio de los tiempos! Si existió es eterno, si existirá también es eterno. Así que a seguir desenrollando el hilo, con todos sus dolores y sus miedos.

No habrá siempre más amores, el amor es uno y sí se manifiesta en un espejo u otro jamás te abandona. Yo tampoco.